Suscríbete

Cuando existe la esperanza, todos los problemas son relativos

Terminos y condiciones de uso
La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como unas palabras bondadosas"

Sigmund Freud, creador del psicoanálisis

Comunicación / Noticias

esquina cuadroesquina cuadro

El suicidio en la red

Compartir en Facebook
Foto de El suicidio en la red

El suicidio es una de las principales causas de muerte violenta en los países ricos, pero hablar de ello “es un tabú”

 

 

“Me quiero morir y he tratado de quitarme la vida, pero siempre me interrumpen, así que quiero que me recomienden algo para que me pueda suicidar a gusto”. “He pensado en cómo sería mi muerte y algo que tengo bien claro es que no quiero agonizar”. “Tengo una solución para una muerte sin dolor, contacta conmigo”. Mensajes de este calado llenan páginas y páginas en la Red, un fenómeno que los especialistas lo han bautizado como cibersuicidio. Estos especialistas proponen acudir a la Red para hablar del suicidio y contrarrestar estos mensajes con otros de prevención y ayuda.

 

Tabú

El suicidio es una de las principales causas de muerte violenta en los países ricos, pero hablar de ello “es un tabú”, según Carmen Tejedor, psiquiatra especializada en suicidología. “Se cree que hablar del suicidio abiertamente es contagioso, lo mismo que se decía hace 20 años del sexo o las drogas”. Por eso la Red, sostiene, al ser un canal de información sin censura, se convierte en la válvula de escape donde muchas personas con ideas suicidas, especialmente jóvenes, exponen su dolor y sus preocupaciones. “Si no se habla del suicidio de forma normal, se hablará por otras vías”, añade Clemente García, psiquiatra.

 

Peligroso Internet

Foros, chats y diarios personales (blogs) se convierten así en espacios de encuentro de “personas solas y desarraigadas, que no se sienten queridas”. Allí exponen sus sentimientos y frustraciones, describen sus autolesiones, o detallan métodos para suicidarse. “Son páginas web hechas por gente con problemas que sienten la necesidad de comunicarse”, indica García. El fenómeno apareció por primera vez, según Tejedor, en Japón en 2003 y desde entonces se ha extendido como la pólvora. “Ya a finales de los noventa observamos que Internet servía para intercambiar información sobre fármacos o sobre cómo escribir notas de despedida para amigos y familiares”.

Los usuarios de estas páginas son sobre todo hombres y mujeres de entre 15 y 30 años. En esta franja de edad, el suicidio es la segunda causa de muerte, tras los accidentes de tráfico. Según los datos del equipo de psiquiatría del hospital de Sant Pau de Barcelona, un 80% de los menores de 30 años que ha intentado suicidarse ha consultado antes Internet.

 

¿Hablar con naturalidad?

Pero, ¿Es posible abordar el tema del suicidio con tanta naturalidad, como hablar de los aumentos en los bienes de consumo, o del cambio climpatico? El equipo que lidera Carmen Tejedor responde con un sí rotundo y por ello ha creado una página web (www.suicidioprevencion.com) cuyo propósito, explica Clemente, es que los internautas con pensamientos suicidas puedan acceder a un espacio de prevención, que contrarreste los muchos que hay de pedagogía del suicidio.

Tejedor también forma parte de un proyecto que no sólo se dirige a los profesionales sanitarios, sino que facilita información a otros colectivos, como voluntarios sociales, bomberos, líderes vecinales o farmacéuticos. “Aquí este plan es una excepción, pero en muchos países europeos este tipo de planes son frecuentes”, afirma Tejedor.

 

Acciones pasivas

Julio Bobes, coordinador de la Red Nacional para Estudio y Prevención de las Conductas Autolíticas y doctor en psiquiatría, recuerda que durante muchos años ha predominado la pasividad y el conformismo frente al suicidio, “se pensaba que no se podía hacer nada”, pero los planes de prevención que se han aplicado en otros países han logrado una disminución considerable de las conductas suicidas. Por ejemplo, en la isla de Cötland, en Suecia, un plan de formación y sensibilización sobre el suicidio dirigido a los médicos de cabecera logró reducir en un 20% el número de suicidios. “El suicidio es un marcador muy fiable de la eficacia de las políticas de prevención y promoción de la salud mental”, concluye Bobes.

En enero de 2005 los ministros de Sanidad de los 25 países de la Unión Europea acordaron en Helsinki (Finlandia) “desarrollar la misma estrategia de salud mental hasta 2010”, que incluye “promover y prevenir patologías, como el suicidio”. El propósito de este plan es elevar la dotación presupuestaria de salud mental desde el actual 4% del presupuesto sanitario al 10%.

Según las estimaciones del equipo de psiquiatras del hospital de Sant Pau, se suicidan cada año entre 10 y 12 personas. La mitad son mayores de 65 años, el 20% son jóvenes y adolescentes y el resto, adultos. Además, entre 200 y 300 personas intentan suicidarse cada año y un 10% de quienes acuden a consultas de salud mental tienen ideas suicidas.

Estos datos son sólo estimaciones porque, según Tejedor, el “tabú” sobre el suicidio es tal que ni siquiera hay buena información oficial al respecto. Bobes estima que los datos oficiales de suicidios sólo recogen alrededor del 60% de los casos, lo cual plantea la necesidad de “crear un observatorio a nivel nacional” que permita obtener información más fidedigna.

 

La prevención es posible

Prevenir el suicidio es posible si se establecen los medios de ayuda adecuados.

“Si podemos prevenir un infarto, también podemos prevenir el suicidio”, sostiene Carmen Tejedor.

La acción preventiva debe centrarse en los colectivos de riesgo.

Se consideran especialmente vulnerables los enfermos mentales, las personas que tienen ideas suicidas o que ya han intentado suicidarse, las que padecen una enfermedad crónica o con dolor, las que se sienten aisladas y desarraigadas, y aquellas que viven un acontecimiento que genera fuertes sentimientos de rabia, miedo o depresión.

El 80% de los menores de 30 años que han intentado suicidarse ha consultado Internet

Psiquiatras especializados proponen planes de información y ayuda para frenar el auge del ‘cibersuicidio’

 

La Película:

“La Hora del Suicida”, Director: Murali K. Thalluri.

El Libro:

“El Suicidio”, de Emile Durkheim.

"El ‘tabú’ sobre el suicidio es tal que ni siquiera hay buena información oficial respecto a los decesos”. Carmen Tejedor, Psiquiatra especializada en “Suicidología”.

"El suicidio es un marcador muy fiable de la eficacia de las políticas de prevención y promoción de la salud mental”. Julio Bobes, Psiquiatra.

 

 

 

noticias anteriores

Ver más noticias »
esquina cuadroesquina cuadro
Acceso al área privada Logotipo de sanidad y política social Excelencia Logotipo Xsolidaria Logotipo Fundación Obra
															Social - La Caixa Diseño y desarrollo web O2W eSolutions