Suscríbete

Cuando existe la esperanza, todos los problemas son relativos

Terminos y condiciones de uso
La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como unas palabras bondadosas"

Sigmund Freud, creador del psicoanálisis

Comunicación / Noticias

esquina cuadroesquina cuadro

VIDEO DEL DIA DE LA ESCUCHA EN ARAGON 2014

Compartir en Facebook

PARA VERLO PULSA ESTE ENLACE http://youtu.be/FuHJEQJIvy0

DIA DE LA ESCUCHA CON MARÍA PILAR MARTÍNEZ BARCA

No es la primera vez que María Pilar, escritora, poetisa. Doctora en Filología Hispánica, colabora con el Teléfono de la Esperanza de Aragón.

Este año, ante el lema LA FUERZA ESTÁ EN TI. A LA BÚSQUEDA DE NUESTRO MEJOR YO, hemos considerado que  su experiencia biográfica de  persona con diversidad funcional podría servirnos  para ahondar en la fuerza del ser humano ante los obstáculos de la vida, ante la profunda crisis que  estamos viviendo.

La expresión “diversidad funcional”, defendida por ella, en lugar de otros que están cargados  de significados de  minusvaloración,  han cobrado carta de naturaleza en los medios de comunicación gracias, entre otras personas, a su empeño y tesón.

María Pilar nació en Zaragoza en 1962. Desde su nacimiento tiene una importante discapacidad en su sistema neuromuscular, por parálisis cerebral, que afecta a su movilidad y al habla. A pesar de ello, es de una actividad y dinamismo impresionante, inseparable de la silla de ruedas.

Ya en 1989 su trayectoria fue reconocida  al concedérsele  Medalla a los Valores Humanos (Diputación General de Aragón), cuya candidatura  fue presentada por la Facultad de Filosofía y Letras.

Escuchemos sus propias palabras, en entrevista con la Catedrática de Lengua de nuestra Universidad, María Antonia Martín Zorraquino:“Desde mi propia experiencia, he sentido esa fuerza desde niña, seguramente gracias a unas circunstancias peculiares y al apoyo de todos los que he tenido siempre junto a mí.”

A partir de esa fuerza, apoyada en  sus propios textos, analizó “cómo a través de la escucha profunda, de nosotros mismos y de los demás, es posible encontrar las soluciones y sanarnos, afectiva, psicológica, espiritual y hasta físicamente en muchas ocasiones. La fuerza está en nuestro interior.”

Esa peculiar infancia es la que ha inspirado su creación poética, desde niña, y que  manifiestan sus libros poéticos: Epifanía de la luz  y Del Verbo y la Belleza.

Y su tesón  y optimismo son los  que la han llevado a fundar  la asociación Zaragoza Vida Independiente (ZAVI), a dirigir la Colección Joseph Merrick sobre diversidad Funcional, dentro de la editorial Libros del Innombrable. Y que se manifiestan en sus colaboraciones en la Revista de la Salud HUMANIZAR, donde lleva la sección sobre discapacidad “La fuerza de los límites”. Y en  el HERALDO  DE ARAGÓN. Por ellos obtuvo el Premio Nacional  Tiflos de Periodismo–Prensa Escrita– 2008 .

De nuevo expresa lo que significa  para ella la escritura:

“Escribir en Humanizar me ayuda a ponerme en la piel de otros. Me encanta, porque me hace sentirme útil. Veo que a través de lo que escribo puedo ayudar a los demás. Cuando una persona sufre un accidente, tiene que volver a empezar. Así que, al escribir, yo recuerdo las veces en las que "he empezado algo" en mi vida y me pongo en el lugar de esas personas.”

Según experiencia personal todos podemos llegar a sanarnos por nosotros mismos y transmite  la ayuda que para ella ha supuesto el  yoga, y que ha plasmado en el poema: “Desciende lentamente hacia ti misma”.

El cultivo de la escucha interior y la oración , que  expresó en su libro de poemas Flor de agua.

Y , por último,  la certeza de que todos nacemos con una luz. Si perdemos el norte, es cuando necesitamos de la ayuda y la escucha de tú a tú.

Ha escrito 11 libros y  dos de ellos en colaboración. Estos son los últimos:

·        Del Verbo y la Belleza, Madrid, Setelee, 2012;

·        La fuerza de los límites, Zaragoza, Libros del Innombrable, 2012.

·        Cuentos desde la diversidad (ed.), Zaragoza, Libros del Innombrable, 2013.

·        Cuentos para compartir, Zaragoza, edición de los autores –en beneficio de ASPANOA–, 1.ª edición, diciembre 2013.

 

Su  tarea diaria, muestra que se pueden, en palabras de Félix Baumgartner “romper las  barreras de que no podemos hacer algo porque nunca se haya hecho”.

 

E invita con palabras de C. Gardner: “Si tienes un sueño persíguelo, no dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo, porque en nuestro interior reside una fuerza que nos llevará donde nos propongamos”.

.

TEXTOS SELECCIONADOS:

 

A mi madre

Epifanía

 

Brillaba la mañana.

Venia la marea, con sus copas teñidas

en la espuma del viento.

Y tú permanecías silenciosa.

Tu mundo era pequeño:

la casa, los paseos por el sol del verano

y aquel rincón tan intimo

donde tenían vida las sombras de los cuentos,

donde la luz caía.

Pero algo te impulsaba

a aquella comunión con otros seres,

y te quedabas triste cuando se habían ido.

Tu madre, aquellos párpados de azucena y escarcha,

siempre estaba contigo:

compañera en la noche del desvelo

y a la sombra apacible de los días felices.

Y luego llegarían las figuras soñadas,

instantes que se pierden por linderos de niebla.

Y sentada a la orilla,

esperabas los ecos de otros mares lejanos.

 

                                                    (Epifanía de la luz)

 

 

Da la alcoba a la luz, y un aire terso

barniza los enseres,

                                las losetas,

los muros aromados de ternura.

Se adivina venido de otro espacio,

nombrado en otra luna un oculto morador.

Un ánfora en el centro,

                                     un taburete,

el quinqué en la mesita,

que enciende y alimenta el corazón.

Guarda todo el regusto de lo amado.

La íntima celosía, la ventana

que lleva al interior. Y más acá

una puerta al jardín,

                                ¿al paraíso

cercano de los ángeles?

La luz inmarchitable se recrea

en cada planta,

                        aliento,

                                     abrazo mudo.

¿Se abre al fondo otra puerta, reservada

a los ojos velados?

                             ¿Va a una calle

bañada por un grato mediodía?

El alma rememora lo esencial,

y va ya abandonándose, abrigada

por los muebles sencillos,

                                        el secreto

de la tabla en penumbra,

o este tibio silencio de morada.

Las formas se aproximan, se confunden

en un aire suspenso y misterioso.

¡Qué intimidad de umbría iluminada!

 

Da la estancia a la vida,

                                     a la armonía

de un camino bordeado de cipreses

fecundos y hermosísimos,

a un rincón resguardado de la noche.

                                                   (Del Verbo y la Belleza)

 

Entrevista a Gema Hassen-Bey

Siempre se aprende de nuevo. Es de las cosas más increíbles de la vida. Todo empezó cuando decidí escaparme a comprar el pan. Algo tan simple para muchos es una auténtica hazaña para personas con movilidad reducida. Al volver le dije a mi padre “Ya sé que he corrido un riesgo, pero la vida también entraña riesgos, igual que hoy me he ido a comprar el pan mañana voy a ganármelo”. (Pág. 135).

P.- ¿Qué tal el cole? Vd. debió ser una niña divertida…

R.- Era bastante inquieta, pero muy responsable y siempre me gustó mucho estudiar. La educación está muy mal para una niña con cualquier discapacidad. Es nuestra asignatura pendiente en todas las etapas escolares. ¿Cómo pretendemos cubrir siquiera el 2% de empleo si no nos hemos preocupado del primer pilar? Centros no adaptados, personal docente no formado, transporte, actividades extraescolares o deportivas… Cuando era pequeña mucho mas, así que estudié entre una profesora particular y el hospital. El instituto lo hice a distancia (INBAD) y al llegar a la Universidad me empeñé en que, por muchas escaleras que me pusieran, iría a la Facultad.

P.- ¿Ligó mucho en las aulas?

R.- Ja ja, ¡Esta es una pregunta indiscreta! Pensaba que por mi sillita nunca iba a ligar, así que debía ser lista y estudiar para buscarme la vida. Pero me eché una amiga, quedábamos para preparar los exámenes y terminábamos de fiesta por Madrid. Con la cantidad de veces que tenían que ayudarme, hacia muchos amigos y ese tema siempre me ha ido “sobre ruedas”. (P. 135).

 

Entrevista a Daniel Álvarez.

Para desplazarme cada día al trabajo uso el autobús. Llevo varias tarjetas con textos preparados para diversas situaciones, la mas habitual la de “Ayuda - Cruzar calle”. Primero, suelo levantar una tarjeta, como señuelo para llamar la atención. Cuando alguien me toca el brazo le digo: “Por favor, ayúdeme, me he desorientado”; se lo digo oralmente, y si veo que no entiende saco un cuaderno y se lo escribo. No podemos preguntar, como los ciegos, “¿dónde está la calle tal?”; sino “¿puede llevarme a la esquina de la calle tal con la calle cual?”. Cuando te despistas, o alguien te mete en un autobús equivocado, bajas y sacas la tarjeta de “Taxí”. Al principio, un día me encontré en mitad de la calzada y mucho alboroto a mi alrededor; nunca sabré exactamente qué pasaba. (Pág. 122).

                                                               (La fuerza de los límites)

 

 

 

Desciende
                   lentamente
                                       hacia ti misma.
No temas ya a la noche y sus linderos.
El dragón se ha dormido, como un niño,
en el útero virgen de la luna,
y los pájaros cantan,
                                   aman,
                                               besan
como nunca han besado los humanos,
ni los ángeles puros, que no saben de amor.
La pasión enardece tus espuelas,
corcel ya liberado
                              de los miedos
y los valles oscuros.
 

Y eres todo un torrente hacia el abismo
inmenso de la vida.
                                Es ya la hora
de inmolar la careta y contemplarte,
desnudamente hermosa, en el espejo.
Un breve escalofrío te sumerge.
El pájaro cantó, aún en la jaula,
y disolvió el hechizo.
Es tiempo ya de entrega y de ternura,
aquí, donde la luna va caldeando
el reino de la carne
                                y los ensueños.
No hay llamas de dragones, ni cenizas.

 

Desciende
                   lentamente
                                       hacia ti misma.
Nada más necesitas para cantar la luz. 

 

                                        (La manzana o el vértigo)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Se me quedó grabada en lo más hondo

la hora más hermosa de mi vida.

Ardía hasta la piedra del brocal.

Pediste de beber.

                  Te vi cansado.

Hablabas del amor como de un agua

que manara entrañable de un centro a otro centro,

de alguna fuente oculta

                        a un misterioso mar.

Apenas comprendía tus palabras.

Me supiste muy sola,

a pesar de las muchas caricias de mis manos.

En silencio tus ojos me impregnaron de paz.

Desde entonces debí desgastar mis sandalias

llevando a cada puerta

                       un ánfora de amor.

 

                                     (Flor de agua)

 

 

noticias anteriores

Ver más noticias »
esquina cuadroesquina cuadro
Acceso al área privada Logotipo de sanidad y política social Excelencia Logotipo Xsolidaria Logotipo Fundación Obra
															Social - La Caixa Diseño y desarrollo web O2W eSolutions