Suscríbete

Cuando existe la esperanza, todos los problemas son relativos

Terminos y condiciones de uso
La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como unas palabras bondadosas"

Sigmund Freud, creador del psicoanálisis

Comunicación / Noticias

esquina cuadroesquina cuadro

El violín de Paganini

Compartir en Facebook

El violín de Paganini

Sobre Paganini, uno de los mejores violistas de todos los tiempos, se crearon innumerables leyendas que él mismo se negaba a desmentir. Una de ellas dice así:
Una cierta noche, el palco de un auditorio repleto de admiradores estaba preparado para recibirlo. La orquesta entró y fue aplaudida. El maestro fue ovacionado. Más cuando la figura de Paganini surgió, triunfante, el público deliró.
Breves y semibreves, fusas y semifusas, corcheas y semicorcheas parecen tener alas y volar con el toque de sus dedos encantados. Paganini coloca su violín en el hombro y lo que se escucha es indescriptible.
De repente, un sonido extraño interrumpe el solaz de la platea. Una de las cuerdas del violín de Paganini se rompió. El maestro paro. La orquesta paro. El público paro. Pero Paganini no paro. Mirando su partitura, continúa arrancando sonidos deliciosos de un violín con problemas.
Antes de que el público se serenara, otro sonido perturbador derrumba la atención de los asistentes. El maestro y la orquesta, exaltados, vuelven a tocar. Otra cuerda del violín de Paganini se rompe. El maestro paró nuevamente. La orquesta paró nuevamente Paganini no paró.
Como si nada hubiese sucedido, él olvidó las dificultades y avanzó sacando sonidos de lo imposible. El maestro y la orquesta, impresionados volvieron a tocar. Pero el público no podría imaginar lo que estaba por suceder. Todas las personas, atónitas, exclamaron OHHH!
Una tercera cuerda del violín de Paganini se rompe. El maestro se paralizó. La orquesta paró. La respiración del público se detuvo. Pero Paganini continuó. Como si fuese un contorsionista musical, arranca todos los sonidos de la única cuerda que sobrara de su violín destruido.
La orquesta se motiva. Ninguna nota musical fue olvidada. El maestro se anima.
El público parte del silencio para la euforia, de la inercia para el delirio. Paganini alcanza la gloria. Su nombre corre a través del tiempo. No es apenas un violinista genial. Es el símbolo del profesional que continúa adelante frente a lo imposible.
La moraleja de esta historia es que ante los problemas familiares, laborales, afectivos, de enfermedad o de muerte, etc. siempre nos quedara una última cuerda: un cambio de actitud. Aunque todo parezca que está perdido o no se encuentre ninguna solución a nuestro problema (enfermedad, desahucio, etc) siempre podremos “tirar la toalla” o bien, aceptar la situación, no de forma pasiva, sino de forma creativa, es decir, buscar “esa última cuerda” que te facilite seguir adelante. Despierta el Paganini que existe dentro de ti y podrás seguir “tocando tu violín”, es decir disfrutando de tu existencia, a pesar de las dificultades.

noticias anteriores

Ver más noticias »
esquina cuadroesquina cuadro
Acceso al área privada Logotipo de sanidad y política social Excelencia Logotipo Xsolidaria Logotipo Fundación Obra
															Social - La Caixa Diseño y desarrollo web O2W eSolutions